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Se potencia el trabajo en red

Los días 29 y 30 de mayo se desarrolló en Buenos Aires la 16° Asamblea Anual Ordinaria de la Red Argentina de Banco de Alimentos, organización que nuclea a todos los Bancos de Alimentos del país. Responsables de la Comisión Directiva de Córdoba estuvieron presentes en el evento, que definió las políticas estratégicas a nivel nacional, relacionadas con el recupero de alimentos.

Durante esas jornadas, se definieron las nuevas autoridades que integran la Comisión de la Red y se debatieron temas como la profesionalización de los equipos de los BdA, la incorporación de tecnología y las mejoras en infraestructura y logística.

Además, se aprobaron las iniciativas de nuevos bancos de alimentos, como los de Resistencia, Neuquén, La Rioja, San Juan y Paraná.

Debido al gran volumen de alimentos desperdiciados en el país y el aumento de la población en estado de vulnerabilidad alimentaria, la Red Argentina de Bancos de Alimentos se propuso incrementar de manera exponencial la cantidad de alimentos recuperados y distribuidos. Asimismo, se trabajó en proyectos innovadores diseñados especialmente para el rescate de frutas y verduras, sector en el que el desperdicio es mayor y resulta clave para la mejor nutrición de los argentinos.

2018: año de desafíos y resultados

Terminó 2018, un año complejo y de mucho movimiento para la Fundación. Pero también lleno de satisfacciones, con la esperanza de seguir trabajando de manera más eficiente para combatir el hambre y la malnutrición en la ciudad y alrededores.

Arrancamos el año con una única misión general: distribuir más cantidad de alimentos, de mejor calidad nutricional, para contribuir con la alimentación de más personas. 

Esto se pudo lograr con creces, dado que se recuperaron y entregaron 1.913.818 kg de alimentos aptos para consumo, alcanzando a 18.356 cordobeses. Además, con el aliciente de saber que el 57,2% de estos productos fueron de valor nutricional medio y alto.

Estos números significan que sólo con lo distribuido, se pudieron generar 5.741.454 raciones de comida que se distribuyeron entre los 2.281 servicios semanales (desayuno, almuerzo, merienda y cena) que brindan nuestras 214 organizaciones sociales.

Las cifras no se hubieran podido alcanzar sin el trabajo comprometido de los voluntarios, que dedicaron 15.270 horas de su tiempo para recibir, clasificar y entregar los alimentos. Muchos de ellos se encontraron realizando tareas de trabajo comunitario, otros llegaron a través de los convenios que firmamos con 8 empresas, 5 universidades y 4 colegios, o vinieron desde el exterior para desarrollar una experiencia diferente. Cada uno aportó lo suyo para lograr un impacto mayor, dado que el 41% de las horas totales de trabajo en el año fueron realizadas por voluntarios.

Potenciamos el trabajo en Red, para lograr una Argentina bien nutrida y sin hambre. Compartimos con otros bancos de alimentos un total de 401.092 kilogramos, que llegaron a Río Cuarto, Buenos Aires, Rosario, Santiago del Estero, Tucumán, Villa Mercedes y Mendoza.  También en este sentido, participamos del encuentro anual de Bancos de Alimentos que se desarrolló en Houston y recibimos la donación de un camión, gracias a la Global Foodbanking Network y la Fundación General Mills.

Desde el área social se generaron espacios de capacitación durante todo el año, fueron 41 talleres que se dictaron a más de 80 referentes de las organizaciones. En ellos, se aprendieron técnicas para aprovechar mejor los alimentos y preparar recetas más nutritivas. Además, sirvieron como jornadas de intercambio de saberes y experiencias entre nuestros beneficiarios.

La capacitación fue clave para saber utilizar los 112.435  kilogramos de frutas y verduras recuperadas y entregadas  del Mercado de Abasto Municipal, que llegaron después de ser clasificadas, en óptimas condiciones a las organizaciones. Más de 90 puestos fueron los protagonistas de este número récord, que conforma una cadena de alto valor solidario y también nutricional.

Las campañas y eventos se destacaron por recolectar más de 14.000 kg de leche y por dar gran difusión a nuestra misión.

Todas estas acciones estuvieron atravesadas por la premisa de la calidad, apuntando a la mejora continua. Seguimos trabajando bajo las normas 324:2010 de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), que son certificadas por IRAM Argentina.

2018 fue un gran año para la Fundación. Será nuestra responsabilidad seguir #RescatandoSonrisas en 2019.