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La leche, clave para la nutrición pero inalcanzable

La realidad demuestra que el acceso a una buena alimentación viene siendo una meta cada vez más difícil de alcanzar para una familia en Argentina. Muchos productos básicos resultan inaccesibles y entre ellos se destacan los lácteos, que subieron por encima de la inflación media en los últimos años.

Según datos del Ministerio de Agroindustria, el consumo de leche fluida se redujo por tercer año consecutivo en los primeros once meses de 2018. Muchos argentinos la restringieron de su dieta, especialmente en sectores vulnerables.

“La leche es un alimento fuente de calcio, rica en proteínas y vitamina D. La necesidad de calcio es más alta durante la niñez y la adolescencia, porque los huesos están en crecimiento y es necesario contar con calcio adicional para que se fortalezcan. Además, es una buena fuente de vitamina A, vitaminas del grupo B y fósforo”, advierte María José Quellet, nutricionista que integra el equipo de nutrición del Banco de Alimentos de Córdoba.

Por ello es que el Banco de Alimentos lleva adelante una colecta de leche en polvo y larga vida, para garantizar el acceso a este vital alimento y distribuirlo entre sus más de 18.000 beneficiarios. Son 224 organizaciones sociales (comedores comunitarios, merenderos, centros infantiles y otras ongs) que recibirán lo recolectado.

Para sumarse a la colecta -que en 2018 reunió más de 14 mil kg. de leche- se puede hacer click acá y así colaborar con una mejor nutrición de muchos cordobeses que lo necesitan.

#LaColectaDelBanco Dónde y cómo realizar tu donación

En el mes de mayo, llevamos adelante #LaColectaDelBanco, con el fin de recolectar leche en polvo y larga vida. Se implementa en instituciones educativas, empresas, clubes y otras organizaciones que se suman para funcionar como puntos de recolección.

En 2018, se recolectaron más de 14.000 kg de leche, que se distribuyeron entre las organizaciones beneficiarias. Este año debemos redoblar la apuesta y el esfuerzo, para garantizar el acceso a este vital alimento a los niños que reciben alimentación en comedores comunitarios, merenderos, apoyos escolares y otro tipo de organización de la sociedad civil.

Para quienes deseen participar de manera individual, pueden hacerlo a través de varios canales que hemos establecido, gracias a instituciones aliadas que se ofrecieron a ser centros de recolección en distintos puntos de la ciudad.

Se puede acercar donaciones de leche en polvo y larga vida en los siguientes lugares:

 

  • Universidad Nacional de Córdoba, Oficina de Compromiso Social Estudiantil (CSE), Pabellón Argentina, ala derecha 1º Piso de lunes a viernes de 10:00 a 16:00 hs.
  • Universidad Católica de Córdoba, área Pastoral. Sede centro: Obispo Trejo 323. Sede Campus: Avenida Armada Argentina 3555.
  • Universidad Siglo21, centro de Sustentabilidad. Sede Nueva Córdoba: Ituzaingó 484. Sede Campus: De los Latinos 8555, Los Boulevares.

 

  • Locales de Tejano en Córdoba:
                  Dean Funes 154, centro.
                  Patio Olmos: Avenida Vélez Sarsfield 361.

 

  • Oficina de Mondelez en Córdoba: Rodríguez del Busto 4086, Dinosaurio Office Mall.

 

  • Club Atlético Belgrano, área de relaciones institucionales, Arturo Orgaz 550, Alberdi.
  • Club La Tablada, Molino de Torres 5301 – Villa Warcalde.

También se puede donar on line, comprando un litro de leche ($50). Comprar

 

 

 

 

 

 

Avanza la obra de un nuevo depósito

Desde hace varios años, la Fundación se plantea crecer en cantidad y calidad de alimentos entregados. Y en varias oportunidades, su capacidad de almacenamiento se ha visto colmada. Por ello, el objetivo de contar con una sede de mayores dimensiones viene siendo prioritario. Cada campaña o evento a beneficio o proyecto de subsidio, es direccionado para tal fin.

De a poco, ese objetivo se va concretando. Ya estamos viendo los resultados, en los avances de la obra que se emplaza en uno de los laterales del actual depósito. Después de meses de trabajo en movimientos de suelo y colocación de las bases, asoma la nueva estructura de los pilares que constituirán las paredes y techo del nuevo depósito.

La nueva estructura duplicará en altura a la que actualmente funciona, por lo que dará la posibilidad de ubicar hasta cuatro pallets con alimentos de manera vertical. Esto significa 480 metros cuadrados más de almacenamiento en seco.

El terreno sobre el que se erige el edificio es cedido nuevamente en comodato por la Municipalidad de Córdoba, que habilita la construcción en el predio del Mercado de Abasto.

Crecer en espacio constituye un enorme paso para el Banco de Alimentos, ya que se podrán entregar más alimentos a más organizaciones y beneficiarios. El nuevo edificio permitirá también trabajar de forma más ordenada y segura, para que los procesos de cada área sean respetados, en un marco de inocuidad alimentaria. De esta manera, la clasificación, el almacenamiento, el fraccionamiento y todas las demás operaciones que involucran a los alimentos ser verán beneficiadas.

Cada nuevo metro cuadrado construido representa el trabajo y esfuerzo de muchos cordobeses que siguen confiando en el Banco de Alimentos para disminuir el hambre de miles de cordobeses y mejorar su nutrición. Sigamos #RescatandoSonrisas.

Mirá el avance de la obra acá

 

 

Creció el recupero de frutas y verduras – Informe

De manera diaria, el equipo de recupero de frutas y verduras, visita los más de 120 puestos que existen en el predio del Mercado de Abasto Municipal. Posteriormente, se recolecta lo recuperado, se organiza y se clasifica en nuestras instalaciones. De esta manera, se confeccionan combos que se conservan en cámara y se entregan a las organizaciones.

En 2018 se llegó a recuperar una cifra récord en la historia de la Fundación, con un total de 167.176 kilogramos. Una vez clasificados, se entregaron 112.435 kg de frutas y verduras completamente aptas para ser consumidas. Estos números representan un enorme crecimiento con respecto al año anterior.

Cabe destacar el valor nutricional que corresponde a estos alimentos, que aportan vitaminas y otras sustancias esenciales para el desarrollo de los niños, nuestros principales beneficiarios. Estas propiedades son aprovechadas al máximo a través de nuestro programa de talleres de alimentación saludable, en donde los responsables de las organizaciones aprenden a cocinar recetas con todos los ingredientes que se recuperan en el Mercado.

Acorde a cada estación, el tipo de frutas y verduras recuperadas varían según la disponibilidad. En 2018 tomate, mandarina, naranja, pera, banana y zapallito fueron las más recibidas.

Compartimos el informe confeccionado por el área sobre su trabajo en el año. Los kilogramos recuperados no sólo significan mejor nutrición, sino también menor contaminación medioambiental y menor desperdicio de alimentos aptos para consumo.

Ver aquí el informe de recupero de frutas y verduras

 

Así trabaja el área social

¿Cuántos y quiénes son nuestros beneficiarios? ¿En qué barrio viven? ¿Cómo trabajan nuestras organizaciones? ¿Cuál es su servicio principal? ¿Les sirven los alimentos que retiran del Banco?

Les presentamos el informe del año 2018 del área social, cuya responsable es la Lic. Sofía Orellana. Ella junto a voluntario/as realizan visitas periódicas a cada organización receptora, al menos dos veces en el año.

Por otro lado, el área recibe las solicitudes de incorporación, las evalúa y puede dar de alta o baja una organización, y así formar parte de la red de entidades que asiste el Banco de Alimentos.

Asimismo, tiene la responsabilidad de coordinar talleres y capacitaciones dirigidas a los referentes, para que se pueda dar un mejor aprovechamiento a los alimentos entregados. Y lleva adelante el programa “Familias a la mesa”, con la misión de recuperar el espíritu familiar a través de la comensalidad.

El área social no sólo realiza el seguimiento de las organizaciones y beneficiarios, sino que busca acompañarlas, ofrecerles herramientas para su crecimiento y desarrollo. Va más allá del alimento, para que la inserción social sea  efectivamente una forma de romper con la desigualdad.

Ver informe del área social 2018

2018: año de desafíos y resultados

Terminó 2018, un año complejo y de mucho movimiento para la Fundación. Pero también lleno de satisfacciones, con la esperanza de seguir trabajando de manera más eficiente para combatir el hambre y la malnutrición en la ciudad y alrededores.

Arrancamos el año con una única misión general: distribuir más cantidad de alimentos, de mejor calidad nutricional, para contribuir con la alimentación de más personas. 

Esto se pudo lograr con creces, dado que se recuperaron y entregaron 1.913.818 kg de alimentos aptos para consumo, alcanzando a 18.356 cordobeses. Además, con el aliciente de saber que el 57,2% de estos productos fueron de valor nutricional medio y alto.

Estos números significan que sólo con lo distribuido, se pudieron generar 5.741.454 raciones de comida que se distribuyeron entre los 2.281 servicios semanales (desayuno, almuerzo, merienda y cena) que brindan nuestras 214 organizaciones sociales.

Las cifras no se hubieran podido alcanzar sin el trabajo comprometido de los voluntarios, que dedicaron 15.270 horas de su tiempo para recibir, clasificar y entregar los alimentos. Muchos de ellos se encontraron realizando tareas de trabajo comunitario, otros llegaron a través de los convenios que firmamos con 8 empresas, 5 universidades y 4 colegios, o vinieron desde el exterior para desarrollar una experiencia diferente. Cada uno aportó lo suyo para lograr un impacto mayor, dado que el 41% de las horas totales de trabajo en el año fueron realizadas por voluntarios.

Potenciamos el trabajo en Red, para lograr una Argentina bien nutrida y sin hambre. Compartimos con otros bancos de alimentos un total de 401.092 kilogramos, que llegaron a Río Cuarto, Buenos Aires, Rosario, Santiago del Estero, Tucumán, Villa Mercedes y Mendoza.  También en este sentido, participamos del encuentro anual de Bancos de Alimentos que se desarrolló en Houston y recibimos la donación de un camión, gracias a la Global Foodbanking Network y la Fundación General Mills.

Desde el área social se generaron espacios de capacitación durante todo el año, fueron 41 talleres que se dictaron a más de 80 referentes de las organizaciones. En ellos, se aprendieron técnicas para aprovechar mejor los alimentos y preparar recetas más nutritivas. Además, sirvieron como jornadas de intercambio de saberes y experiencias entre nuestros beneficiarios.

La capacitación fue clave para saber utilizar los 112.435  kilogramos de frutas y verduras recuperadas y entregadas  del Mercado de Abasto Municipal, que llegaron después de ser clasificadas, en óptimas condiciones a las organizaciones. Más de 90 puestos fueron los protagonistas de este número récord, que conforma una cadena de alto valor solidario y también nutricional.

Las campañas y eventos se destacaron por recolectar más de 14.000 kg de leche y por dar gran difusión a nuestra misión.

Todas estas acciones estuvieron atravesadas por la premisa de la calidad, apuntando a la mejora continua. Seguimos trabajando bajo las normas 324:2010 de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), que son certificadas por IRAM Argentina.

2018 fue un gran año para la Fundación. Será nuestra responsabilidad seguir #RescatandoSonrisas en 2019.

Informe Nutricional: el 47% de los niños con malnutrición

La malnutrición, principalmente por sobrepeso, es un flagelo que crece año a año y atraviesa a niños de todas las clases sociales. Pero, por el contexto socioeconómico en el que crecen, los menores en situación de vulnerabilidad son los que más lo sufren a raíz del consumo de alimentos con baja calidad nutricional.

Casi la mitad (el 47%) de los niños, niñas y adolescentes (NNA) que son beneficiarios del Banco de Alimentos Córdoba presenta algún estado de malnutrición: el 20% tiene obesidad, el 20% sobrepeso y un 7% tiene un peso menor al esperado.

El dato se desprende de un estudio realizado por el área de Nutrición de la fundación a 1426 chicos menores de 18 años (el 51% tienen entre 6 y 11 años, un 21% son niños/as de 3-5 años, 16% de 12 a 18 años y 12% entre 0 y 2 años) que asisten a más de 35 organizaciones (comedores, merenderos, copas de leche) beneficiarias del Banco. Las mediciones antropométricas se realizan desde marzo de este año.

Para entender mejor los resultados cabe destacar que, según los parámetros de la OMS, es de esperar que en una población se encuentre un 75% de NNA eutróficos (con un peso saludable), un 10% de malnutrición por déficit y un 15% de malnutrición por exceso.

Ver el informe completo aquí

Las consecuencias de la malnutrición infantil

Los niños, niñas y adolescentes con sobrepeso y obesidad tienen mayor riesgo de contraer enfermedades crónicas (enfermedades cardiovasculares, ciertos tipos de cáncer, diabetes y asma, entre otras) en la edad adulta.

Pero la malnutrición por exceso también impacta negativamente en el desarrollo cognitivo, acrecentando cada vez más la desigualdad de oportunidades.

“La niñez es una etapa vulnerable y clave para tener luego un adulto sano y bien desarrollado física y mentalmente. En el caso de los que menos tienen, es un habilitante para que después puedan conseguir un trabajo digno y salir de la pobreza”, aseguró Constanza Rodríguez, titular de la cátedra Alimentación del Niño de la carrera de Nutrición en la Universidad Católica de Córdoba.

Desigualdad económica, desigualdad alimentaria

Según un análisis de UNICEF Argentina, los adolescentes de bajo nivel socioeconómico (medido a través del nivel educativo de los padres) tienen un 31% más de probabilidad de tener sobrepeso respecto de los adolescentes del nivel socioeconómico más alto.

Desayuno con donantes

El pasado viernes de 23 de noviembre invitamos a nuestras empresas y amigos donantes, a sumarse a un nuevo desayuno compartido, en la sede de la Fundación.

Estuvieron presentes 60 personas, en representación de 35 empresas y organizaciones que colaboran con la fundación de distintas maneras. Cada una de ellas forma parte de esta cadena solidaria que busca tender un puente de solidaridad entre quienes pueden colaborar y quienes lo necesitan.

Durante la jornada, los asistentes pudieron conocer cuáles fueron los logros alcanzados en lo que va del año, y los desafíos que se esperan para el 2019. De esta manera, celebraron:

  • los más de 1.600.000 kilogramos de alimentos recibidos y distribuidos hasta el 31/10
  • las políticas de calidad y seguridad implementadas
  • el récord de recupero de frutas y verduras (casi 100.000 kg)
  • la adquisición de un camión 0 km para la búsqueda de mercadería
  • el comienzo de las obras para la ampliación de depósito
  • las más de 12.000 horas dedicadas por los voluntarios
  • los nuevos eventos y campañas de recaudación
  • las alianzas estratégicas y convenios firmados con otras organizaciones
  • los 32 talleres de alimentación saludable a 75 entidades receptoras
  • la aprobación de la Ley Donal

La presentación de los resultados fue gratamente recibida por los donantes, quienes realizaron consultas y sugerencias para mejorar nuestro trabajo. Como cierre, recorrieron el depósito y visitaron las instalaciones donde se recuperan, almacenan, fraccionan y clasifican los alimentos.

La jornada fue una excelente oportunidad para intercambiar experiencias, conocer la opinión de nuestros donantes,  afianzar vínculos y crear nuevos. Tres organizaciones receptoras también pudieron expresar su opinión y contar su realidad, lo que conmovió profundamente y de alguna manera cerró el círculo solidario.

Todos los presentes destacaron la necesidad de seguir creciendo en el trabajo conjunto, para seguir rescatando sonrisas.

Calidad: Buenas Prácticas en acción

La Fundación lleva adelante un programa de calidad que resulta transversal a todas las actividades usuales, en su trabajo diario de recuperar y entregar alimentos. Por ello, es que desde el año 2014 certifica la norma  324:2010 de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), a través del organismo de certificación IRAM Argentina.

“Las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) son una serie de prácticas y procedimientos que se encuentran
incluidos en el Código Alimentos Argentino (CAA) desde el año 1997 -por lo que son obligatorias
para los establecimientos que comercializan sus productos alimenticios en el país- y que son una herramienta
clave para lograr la inocuidad de los alimentos que se manipulan en nuestro país.” (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica – Gobierno de la Nación)

 

En Córdoba; donde recibimos, almacenamos, clasificamos y entregamos un promedio de 150.000 kg de alimentos por mes, resulta fundamental cumplir con estas normas para garantizar la seguridad e inocuidad de los productos que manipulamos. Ese compromiso, nos permite asumir la responsabilidad necesaria ante nuestros más de 17.000 beneficiarios, para asegurarles que los alimentos no causarán ningún daño.

IRAM es el Instituto Argentino de Normalización y Certificación y es la organización que desde 2014 certifica el cumplimiento de las normas BPM en la Fundación Banco de Alimentos. Cada semestre, sus representantes auditores se acercan a controlar que esto así sea. De la misma manera, cada dos años realizan una auditoría de recertificación en la que vuelven a revisar procedimientos, registros y capacitaciones para que el alcance de especificado se cumpla de manera fehaciente.

En este marco, el pasado jueves 25 de octubre, superamos una nueva auditoría de cumplimiento. Desde IRAM nos visitaron María Fernanda Montoya (Gerente Adjunta) y Diego Alejandro Gordo (auditor responsable) que conformaron el equipo auditor.  En su visita recorrieron las instalaciones, realizaron seguimiento de los lotes y partidas, se involucraron en todos los procesos y controlaron registros, procedimientos e instructivos de las diferentes actividades.

Todos estos actores y acciones involucradas constituyen la herramienta más efectiva para que tanto nuestros donantes como nuestros beneficiarios se queden tranquilos y sepan que los alimentos que distribuimos están aptos para ser consumidos.

 

 

Desde adentro: nuestras organizaciones nos visitan

En Abril realizamos el primer encuentro entre miembros del staff de la Fundación Banco de Alimentos Córdoba y referentes de distintas organizaciones sociales. Durante la jornada tuvimos la posibilidad de compartir experiencias sobre la realidad de cada uno de los referentes que día a día llevan a cabo la enorme labor de alimentar a niños, adolescentes y adultos en situación de vulnerabilidad. Algunos de ellos llegan a atender hasta 150 niños, que asisten al merendero en búsqueda de su yogur o del plato caliente por las noches en el comedor.

En este espacio de diálogo e intercambio de aprendizajes se plantearon distintas líneas de mejora, con el objetivo de seguir creciendo y generando cada vez más valor para las organizaciones. Los referentes pudieron compartir sus historias de vida, lo que significa ser parte de la fundación y los momentos que tuvieron que atravesar -y continúan atravesando- para atender a una gran cantidad de niños, jóvenes y ancianos que en muchos casos no cuentan con otro medio para acceder a una alimentación diaria. Además pudimos conversar sobre otras temáticas como el consumo de frutas y verduras, y algunos consejos para asegurar la higiene y seguridad de los alimentos en la cocina.

Luego de compartir una merienda entre todos, los referentes de las organizaciones tuvieron la posibilidad de conocer nuestro depósito en donde la encargada del Área de Logística, Griselda Luna Olmos, les explicó cómo funciona el proceso de recepción, almacenamiento y entrega de las donaciones -recibidas gracias al compromiso de las empresas que colaboran con la Fundación-, y cómo cada día buscamos mejorar nuestro trabajo para su beneficio.

Este es el primer encuentro de una serie de encuentros, donde se busca vincular de manera más cercana a los referentes de las organizaciones beneficiarias con el equipo de trabajo de la Fundación Banco de Alimentos. Por medio de estas reuniones mensuales buscamos generar un espacio que permita conocer más a fondo la realidad de muchos de los ciudadanos de Córdoba desde su propia mirada, ciudadanos que ven su derecho a la alimentación vulnerado y que encuentran en la Fundación un espacio de contención y de aprendizaje mutuo.