Todos a la chocleada solidaria

En 2019, el Banco de Alimentos será receptor una vez más de las “chocleadas solidarias”, organizadas por la Asociación Civil Movilizarse, la empresa Cargill y la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba. La jornada de recolección será el próximo jueves 25 de abril en el Campo Escuela, (kilómetro 15,5 de camino a Capilla de los Remedios), a partir de las 9 horas.

Este año se han sumado otras Facultades de la UNC: Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño; Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales; Facultad de Ciencias Económicas; Facultad de Odontología; Facultad de Ciencias Médicas; Facultad de Lenguas y Colegio Nacional de Monserrat, que serán parte de la iniciativa.

Como todos los años, voluntarios de distintas agrupaciones se encargan de recolectar manualmente una hectárea o más de maíz. Los choclos recolectados serán distribuidos  por el Banco de Alimentos entre las 214 organizaciones receptoras.

De esta manera, se recibirán y distribuirán más de 15.000 kilogramos de choclos que llegarán a nuestros beneficiarios y que serán utilizados para la preparación de más de 20 mil raciones de comida.

Si te interesa participar de la “chocleada” como voluntario/a el próximo 25/04, podés sumarte acá.

Desde 2006 este proyecto solidario generado por la organización no gubernamental MovilizaRSE y único en su tipo, logra unir a comunidades enteras para ayudar a los sectores postergados, tendiendo un puente entre el campo y la ciudad.

MovilizaRSE y la chocleada solidaria tienen 3 objetivos: Generar Valor en los participantes + Combatir el hambre + Aportar recursos a ong. El éxito de este proyecto depende de una cadena de colaboradores: un grupo que organiza la tarea; los productores u organización que donan hectáreas de cosecha; los voluntarios que aportan la mano de obra; el Banco de Alimentos que distribuye lo recolectado; y los comedores que ven agrandado su plato de comida.

Banco de Artistas

Giunta Muebles y Fundación Banco de Alimentos presentan la campaña “Banco de Artistas”, un emprendimiento que combina el espíritu del arte, el diseño y la solidaridad.

Se trata de la exposición y venta de una serie de muebles, intervenidos especialmente por destacados artistas locales -consagrados y emergentes- con un fin 100% solidario. Son 30 piezas objeto-arte únicas, que se podrán adquirir a total beneficio de la Fundación Banco de Alimentos Córdoba.

Banco de Artistas está conformado por los siguientes artistas:

Lourdes Achával – Paola Arpino – Mateo Argüello Pitt – Diego Arrascaeta – Pablo Bisio – Roberto “Tato” Carle – Mariano Castañeda – María Eugenia Castelli – Paula Figueroa – Leo Goldemberg – María Guirao – Adrián Manavella – Ana Milía – Rocío Moreno – Margarita Nores – Gerardo Oberto – Cecilia Ortiz – Claudia Perrota – Mariquita Quiroga – Anita Rizzi – Carolina Rogé – Julia Romano – Sofía Rosset – Beatriz Sola – Carolina Undiano – Quela Vicario

Banco de Artistas cuenta con 26 bancos (30 x 30 x 40cm), 3 mesas (80 x 80 x 73cm) y una gran mesa de centro (3 x 0.80 x 0.40m) intervenidas especialmente y de manera libre por cada artista participante. Cada pieza cuenta con un precio de venta fijo, entre $7.000 y $40.000.

Ver catálogo completo de piezas intervenidas

Las piezas se encontrarán expuestas y podrán ser adquiridas entre el 18 de marzo y el 5 de abril en Av. Rafael Núñez 3816 – Cerro de las Rosas, en el horario de 9:00 a 19:00 hs.

Absolutamente todo lo recaudado en la venta, será destinado a una ampliación edilicia de la Fundación Banco de Alimentos Córdoba, organización sin fines de lucro que tiene como misión contribuir a reducir el hambre a través del recupero de alimentos aptos para el consumo. Hoy colabora con la alimentación de más de 18.000 personas, a través de 210 organizaciones sociales (comedores comunitarios, merenderos, apoyos escolares, entre otras).

Están toda/os invitada/os a esta iniciativa artística y solidaria, para seguir rescatando sonrisas en la ciudad.

Avanza la obra de un nuevo depósito

Desde hace varios años, la Fundación se plantea crecer en cantidad y calidad de alimentos entregados. Y en varias oportunidades, su capacidad de almacenamiento se ha visto colmada. Por ello, el objetivo de contar con una sede de mayores dimensiones viene siendo prioritario. Cada campaña o evento a beneficio o proyecto de subsidio, es direccionado para tal fin.

De a poco, ese objetivo se va concretando. Ya estamos viendo los resultados, en los avances de la obra que se emplaza en uno de los laterales del actual depósito. Después de meses de trabajo en movimientos de suelo y colocación de las bases, asoma la nueva estructura de los pilares que constituirán las paredes y techo del nuevo depósito.

La nueva estructura duplicará en altura a la que actualmente funciona, por lo que dará la posibilidad de ubicar hasta cuatro pallets con alimentos de manera vertical. Esto significa 480 metros cuadrados más de almacenamiento en seco.

El terreno sobre el que se erige el edificio es cedido nuevamente en comodato por la Municipalidad de Córdoba, que habilita la construcción en el predio del Mercado de Abasto.

Crecer en espacio constituye un enorme paso para el Banco de Alimentos, ya que se podrán entregar más alimentos a más organizaciones y beneficiarios. El nuevo edificio permitirá también trabajar de forma más ordenada y segura, para que los procesos de cada área sean respetados, en un marco de inocuidad alimentaria. De esta manera, la clasificación, el almacenamiento, el fraccionamiento y todas las demás operaciones que involucran a los alimentos ser verán beneficiadas.

Cada nuevo metro cuadrado construido representa el trabajo y esfuerzo de muchos cordobeses que siguen confiando en el Banco de Alimentos para disminuir el hambre de miles de cordobeses y mejorar su nutrición. Sigamos #RescatandoSonrisas.

Mirá el avance de la obra acá

 

 

Creció el recupero de frutas y verduras – Informe

De manera diaria, el equipo de recupero de frutas y verduras, visita los más de 120 puestos que existen en el predio del Mercado de Abasto Municipal. Posteriormente, se recolecta lo recuperado, se organiza y se clasifica en nuestras instalaciones. De esta manera, se confeccionan combos que se conservan en cámara y se entregan a las organizaciones.

En 2018 se llegó a recuperar una cifra récord en la historia de la Fundación, con un total de 167.176 kilogramos. Una vez clasificados, se entregaron 112.435 kg de frutas y verduras completamente aptas para ser consumidas. Estos números representan un enorme crecimiento con respecto al año anterior.

Cabe destacar el valor nutricional que corresponde a estos alimentos, que aportan vitaminas y otras sustancias esenciales para el desarrollo de los niños, nuestros principales beneficiarios. Estas propiedades son aprovechadas al máximo a través de nuestro programa de talleres de alimentación saludable, en donde los responsables de las organizaciones aprenden a cocinar recetas con todos los ingredientes que se recuperan en el Mercado.

Acorde a cada estación, el tipo de frutas y verduras recuperadas varían según la disponibilidad. En 2018 tomate, mandarina, naranja, pera, banana y zapallito fueron las más recibidas.

Compartimos el informe confeccionado por el área sobre su trabajo en el año. Los kilogramos recuperados no sólo significan mejor nutrición, sino también menor contaminación medioambiental y menor desperdicio de alimentos aptos para consumo.

Ver aquí el informe de recupero de frutas y verduras

 

Así trabaja el área social

¿Cuántos y quiénes son nuestros beneficiarios? ¿En qué barrio viven? ¿Cómo trabajan nuestras organizaciones? ¿Cuál es su servicio principal? ¿Les sirven los alimentos que retiran del Banco?

Les presentamos el informe del año 2018 del área social, cuya responsable es la Lic. Sofía Orellana. Ella junto a voluntario/as realizan visitas periódicas a cada organización receptora, al menos dos veces en el año.

Por otro lado, el área recibe las solicitudes de incorporación, las evalúa y puede dar de alta o baja una organización, y así formar parte de la red de entidades que asiste el Banco de Alimentos.

Asimismo, tiene la responsabilidad de coordinar talleres y capacitaciones dirigidas a los referentes, para que se pueda dar un mejor aprovechamiento a los alimentos entregados. Y lleva adelante el programa “Familias a la mesa”, con la misión de recuperar el espíritu familiar a través de la comensalidad.

El área social no sólo realiza el seguimiento de las organizaciones y beneficiarios, sino que busca acompañarlas, ofrecerles herramientas para su crecimiento y desarrollo. Va más allá del alimento, para que la inserción social sea  efectivamente una forma de romper con la desigualdad.

Ver informe del área social 2018

2018: año de desafíos y resultados

Terminó 2018, un año complejo y de mucho movimiento para la Fundación. Pero también lleno de satisfacciones, con la esperanza de seguir trabajando de manera más eficiente para combatir el hambre y la malnutrición en la ciudad y alrededores.

Arrancamos el año con una única misión general: distribuir más cantidad de alimentos, de mejor calidad nutricional, para contribuir con la alimentación de más personas. 

Esto se pudo lograr con creces, dado que se recuperaron y entregaron 1.913.818 kg de alimentos aptos para consumo, alcanzando a 18.356 cordobeses. Además, con el aliciente de saber que el 57,2% de estos productos fueron de valor nutricional medio y alto.

Estos números significan que sólo con lo distribuido, se pudieron generar 5.741.454 raciones de comida que se distribuyeron entre los 2.281 servicios semanales (desayuno, almuerzo, merienda y cena) que brindan nuestras 214 organizaciones sociales.

Las cifras no se hubieran podido alcanzar sin el trabajo comprometido de los voluntarios, que dedicaron 15.270 horas de su tiempo para recibir, clasificar y entregar los alimentos. Muchos de ellos se encontraron realizando tareas de trabajo comunitario, otros llegaron a través de los convenios que firmamos con 8 empresas, 5 universidades y 4 colegios, o vinieron desde el exterior para desarrollar una experiencia diferente. Cada uno aportó lo suyo para lograr un impacto mayor, dado que el 41% de las horas totales de trabajo en el año fueron realizadas por voluntarios.

Potenciamos el trabajo en Red, para lograr una Argentina bien nutrida y sin hambre. Compartimos con otros bancos de alimentos un total de 401.092 kilogramos, que llegaron a Río Cuarto, Buenos Aires, Rosario, Santiago del Estero, Tucumán, Villa Mercedes y Mendoza.  También en este sentido, participamos del encuentro anual de Bancos de Alimentos que se desarrolló en Houston y recibimos la donación de un camión, gracias a la Global Foodbanking Network y la Fundación General Mills.

Desde el área social se generaron espacios de capacitación durante todo el año, fueron 41 talleres que se dictaron a más de 80 referentes de las organizaciones. En ellos, se aprendieron técnicas para aprovechar mejor los alimentos y preparar recetas más nutritivas. Además, sirvieron como jornadas de intercambio de saberes y experiencias entre nuestros beneficiarios.

La capacitación fue clave para saber utilizar los 112.435  kilogramos de frutas y verduras recuperadas y entregadas  del Mercado de Abasto Municipal, que llegaron después de ser clasificadas, en óptimas condiciones a las organizaciones. Más de 90 puestos fueron los protagonistas de este número récord, que conforma una cadena de alto valor solidario y también nutricional.

Las campañas y eventos se destacaron por recolectar más de 14.000 kg de leche y por dar gran difusión a nuestra misión.

Todas estas acciones estuvieron atravesadas por la premisa de la calidad, apuntando a la mejora continua. Seguimos trabajando bajo las normas 324:2010 de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), que son certificadas por IRAM Argentina.

2018 fue un gran año para la Fundación. Será nuestra responsabilidad seguir #RescatandoSonrisas en 2019.

Informe Nutricional: el 47% de los niños con malnutrición

La malnutrición, principalmente por sobrepeso, es un flagelo que crece año a año y atraviesa a niños de todas las clases sociales. Pero, por el contexto socioeconómico en el que crecen, los menores en situación de vulnerabilidad son los que más lo sufren a raíz del consumo de alimentos con baja calidad nutricional.

Casi la mitad (el 47%) de los niños, niñas y adolescentes (NNA) que son beneficiarios del Banco de Alimentos Córdoba presenta algún estado de malnutrición: el 20% tiene obesidad, el 20% sobrepeso y un 7% tiene un peso menor al esperado.

El dato se desprende de un estudio realizado por el área de Nutrición de la fundación a 1426 chicos menores de 18 años (el 51% tienen entre 6 y 11 años, un 21% son niños/as de 3-5 años, 16% de 12 a 18 años y 12% entre 0 y 2 años) que asisten a más de 35 organizaciones (comedores, merenderos, copas de leche) beneficiarias del Banco. Las mediciones antropométricas se realizan desde marzo de este año.

Para entender mejor los resultados cabe destacar que, según los parámetros de la OMS, es de esperar que en una población se encuentre un 75% de NNA eutróficos (con un peso saludable), un 10% de malnutrición por déficit y un 15% de malnutrición por exceso.

Ver el informe completo aquí

Las consecuencias de la malnutrición infantil

Los niños, niñas y adolescentes con sobrepeso y obesidad tienen mayor riesgo de contraer enfermedades crónicas (enfermedades cardiovasculares, ciertos tipos de cáncer, diabetes y asma, entre otras) en la edad adulta.

Pero la malnutrición por exceso también impacta negativamente en el desarrollo cognitivo, acrecentando cada vez más la desigualdad de oportunidades.

“La niñez es una etapa vulnerable y clave para tener luego un adulto sano y bien desarrollado física y mentalmente. En el caso de los que menos tienen, es un habilitante para que después puedan conseguir un trabajo digno y salir de la pobreza”, aseguró Constanza Rodríguez, titular de la cátedra Alimentación del Niño de la carrera de Nutrición en la Universidad Católica de Córdoba.

Desigualdad económica, desigualdad alimentaria

Según un análisis de UNICEF Argentina, los adolescentes de bajo nivel socioeconómico (medido a través del nivel educativo de los padres) tienen un 31% más de probabilidad de tener sobrepeso respecto de los adolescentes del nivel socioeconómico más alto.

Desayuno con donantes

El pasado viernes de 23 de noviembre invitamos a nuestras empresas y amigos donantes, a sumarse a un nuevo desayuno compartido, en la sede de la Fundación.

Estuvieron presentes 60 personas, en representación de 35 empresas y organizaciones que colaboran con la fundación de distintas maneras. Cada una de ellas forma parte de esta cadena solidaria que busca tender un puente de solidaridad entre quienes pueden colaborar y quienes lo necesitan.

Durante la jornada, los asistentes pudieron conocer cuáles fueron los logros alcanzados en lo que va del año, y los desafíos que se esperan para el 2019. De esta manera, celebraron:

  • los más de 1.600.000 kilogramos de alimentos recibidos y distribuidos hasta el 31/10
  • las políticas de calidad y seguridad implementadas
  • el récord de recupero de frutas y verduras (casi 100.000 kg)
  • la adquisición de un camión 0 km para la búsqueda de mercadería
  • el comienzo de las obras para la ampliación de depósito
  • las más de 12.000 horas dedicadas por los voluntarios
  • los nuevos eventos y campañas de recaudación
  • las alianzas estratégicas y convenios firmados con otras organizaciones
  • los 32 talleres de alimentación saludable a 75 entidades receptoras
  • la aprobación de la Ley Donal

La presentación de los resultados fue gratamente recibida por los donantes, quienes realizaron consultas y sugerencias para mejorar nuestro trabajo. Como cierre, recorrieron el depósito y visitaron las instalaciones donde se recuperan, almacenan, fraccionan y clasifican los alimentos.

La jornada fue una excelente oportunidad para intercambiar experiencias, conocer la opinión de nuestros donantes,  afianzar vínculos y crear nuevos. Tres organizaciones receptoras también pudieron expresar su opinión y contar su realidad, lo que conmovió profundamente y de alguna manera cerró el círculo solidario.

Todos los presentes destacaron la necesidad de seguir creciendo en el trabajo conjunto, para seguir rescatando sonrisas.

Calidad: Buenas Prácticas en acción

La Fundación lleva adelante un programa de calidad que resulta transversal a todas las actividades usuales, en su trabajo diario de recuperar y entregar alimentos. Por ello, es que desde el año 2014 certifica la norma  324:2010 de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), a través del organismo de certificación IRAM Argentina.

“Las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) son una serie de prácticas y procedimientos que se encuentran
incluidos en el Código Alimentos Argentino (CAA) desde el año 1997 -por lo que son obligatorias
para los establecimientos que comercializan sus productos alimenticios en el país- y que son una herramienta
clave para lograr la inocuidad de los alimentos que se manipulan en nuestro país.” (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica – Gobierno de la Nación)

 

En Córdoba; donde recibimos, almacenamos, clasificamos y entregamos un promedio de 150.000 kg de alimentos por mes, resulta fundamental cumplir con estas normas para garantizar la seguridad e inocuidad de los productos que manipulamos. Ese compromiso, nos permite asumir la responsabilidad necesaria ante nuestros más de 17.000 beneficiarios, para asegurarles que los alimentos no causarán ningún daño.

IRAM es el Instituto Argentino de Normalización y Certificación y es la organización que desde 2014 certifica el cumplimiento de las normas BPM en la Fundación Banco de Alimentos. Cada semestre, sus representantes auditores se acercan a controlar que esto así sea. De la misma manera, cada dos años realizan una auditoría de recertificación en la que vuelven a revisar procedimientos, registros y capacitaciones para que el alcance de especificado se cumpla de manera fehaciente.

En este marco, el pasado jueves 25 de octubre, superamos una nueva auditoría de cumplimiento. Desde IRAM nos visitaron María Fernanda Montoya (Gerente Adjunta) y Diego Alejandro Gordo (auditor responsable) que conformaron el equipo auditor.  En su visita recorrieron las instalaciones, realizaron seguimiento de los lotes y partidas, se involucraron en todos los procesos y controlaron registros, procedimientos e instructivos de las diferentes actividades.

Todos estos actores y acciones involucradas constituyen la herramienta más efectiva para que tanto nuestros donantes como nuestros beneficiarios se queden tranquilos y sepan que los alimentos que distribuimos están aptos para ser consumidos.

 

 

¡Tenemos Ley Donal!

El pasado 10 de octubre la Cámara de Senadores aprobó las modificaciones a la Ley 25.989 – Régimen especial para la donación de alimentos, conocida como Ley Donal. La modificación incluye el artículo que deslinda de responsabilidad a los donantes por los daños y perjuicios que pudieran producirse, siempre y cuando la donación se hubiese efectuado sin ocultar vicios de la cosa y contando con los controles bromatológicos exigidos por el Código Alimentario Argentino.

La Ley donal, estipula quiénes pueden donar, qué productos, cómo debe hacerse y los derechos y obligaciones de cada parte. La reincorporación del artículo 9, brinda un resguardo para las empresas, con el objetivo de que se animen a donar más, evitando el desperdicio de millones de alimentos APTOS para el consumo humano. Este nuevo
marco legal hará posible la alimentación de miles de niños y adultos que se encuentran actualmente en situación de pobreza y riesgo alimentario.

Los Bancos de Alimentos (BdA), nacidos en la Argentina a partir de la crisis del 2001, son organizaciones sin fines de lucro que contribuyen a reducir el hambre, malnutrición y desperdicio de alimentos en el país, rescatando alimentos aptos para el consumo humano que, por algún problema de packaging, etiquetado, corta fecha de vencimiento, estacionalidad, poco éxito en el mercado, etc, ya no se pueden comercializar. Con procedimientos cuidados, los Bancos de Alimentos almacenan los productos, los clasifican y los distribuyen entre organizaciones comunitarias, garantizando la trazabilidad. Entre 2003 y 2017, el trabajo de los Bancos de Alimentos, en alianza con las empresas productoras y distribuidoras de alimentos, supermercados, productores frutihortícolas y mercados concentradores de frutas y verduras, evitó el desperdicio de más de 85 millones de kilos de alimentos, contribuyendo a disminuir el riesgo alimentario en el que se encuentran miles de personas, y evitando el deterioro del
ambiente.

Solo en 2017 se distribuyeron más de 9.5 millones de alimentos entre 2400 organizaciones comunitarias, beneficiando a más de 332.000 personas (70% niños). Considerando la cifra de $80 por kg de alimentos rescatado, el trabajo de la REDBdA puede cuantificarse en $800 millones. La cifra de los alimentos que se pierden y desperdician en el país es indignante Mientras 16 millones de toneladas de alimentos son desechadas anualmente, 1 de cada 5 niños sufre algún grado de inseguridad alimentaria. Si tan solo pudiésemos rescatar el 10% de los alimentos que se desechan, podríamos alimentar a las 5.000.000 de personas que no tienen asegurado un plato de comida diario.

Celebramos el trabajo de todas las personas y organizaciones que hicieron posible la sanción de esta ley, como primer paso para lograr un marco normativo integral con el objetivo de disminuir el desperdicio de alimentos y contribuir a lograr el hambre cero. Sigamos trabajando juntos por una Argentina bien nutrida y sin hambre!